G, de Ganas de Galletas
¿Con ganas de comer galletas?
2 marzo, 2021 por
sofia


Durante el año 2020, pudimos ser capaces de evidenciar una serie de hechos que nos hicieron replantear nuestra fragilidad como especie y posiblemente reconectarnos, y, al mismo tiempo espantarnos de lidiar tanto tiempo con nosotros mismos. Seguramente el contexto mundial nos ha enfadado, y nos ha hecho sentir tristes, sin embargo, los últimos avances en la ciencia nos dan más esperanza. Y si bien el periodo oficial de vacaciones ya ha terminado dando paso a un nuevo año laboral o de estudios, y pese a que no hemos recuperado el ritmo que llevábamos antes de la pandemia y con ello los gustitos que podías darte, he venido con un as bajo la manga, de esos que parecen demasiado obvios y las personas pasan por alto por ser tan comunes.

No te hablo de la octava maravilla del mundo, pero sí de uno de los aciertos culinarios más exitosos del mundo, de esos que encanta tanto a niños como adultos. Nada más y nada menos que la galleta.

No te preguntes ¿En serio era eso?

Es tiempo de presumir a esa pequeña masa de harina, por la que caemos cuando estamos en el supermercado pasando por el sector de los dulces. Ese paquetito por el que te tientas y terminas echando al carro prometiendo que te comerás solo dos al día y te durará una semana -(patrañas.) 

Son de esos gustos que te dan de vez en cuando, pero cuando las tenemos en nuestras manos no aguantamos siquiera terminar de masticar una para llevarnos otra a la boca ya sea viendo televisión, alguna serie en Netflix, compartiendo con amigos, en el auto... y así seguiría dándote una larga lista de actividades en las cuales puedes comer estas delicias 

Debido a que hoy, consumimos galletas envasadas, a menos que las consigas hacer sola/o, es difícil tratar de evocar cuál ha sido el proceso que ha tenido este producto a través de la historia. Ya sabes. Es muy seguro que lo que hoy consumimos como galletas, en la antigüedad haya sido algo diferente y menos producido de como las conocemos ahora. Y, como nos encanta contextualizarte, darte datos y tips, a continuación, te dejamos un pequeño resumen de la creación de este producto muchos años atrás. 

Como un mini pan que no era galleta 

Al principio de los tiempos, esta cosa harinosa con agua y pocos y casi nulos ingredientes era uno de los alimentos estrellas de los seres humanos nómadas. Una torta-galleta-pan, aún un poco más húmeda, quizás un poco más blanda. Era como un prototipo de snack que servía para que las personas que se desplazaran a través de grandes territorios, pudiesen alimentarse. Claramente distaba mucho de ser un manjar de los dioses, pero algo es algo. 

Después de un tiempo, se transformó en el alimento de los ejércitos de moros y cristianos, pero en ese tiempo se trataba más bien de un pan crujiente. Esta distinción entre, pan y galleta como palabras para separar el producto comenzó a tomar forma por largas travesías y guerras. Pero no fue si no, hasta el siglo XIX que la galleta llegó a su consolidación total, ya saben, con la revolución industrial el proceso de creación de la industria alimentaria masiva, como la conocemos ahora. 

Si el come galletas supiera... 


Más de alguna vez vimos a un ser peludo, esponjoso, azul, simpático y con ojos saltones en plaza sésamo devorando muchas galletas sin parar, y salpicando migas por doquier. La verdad es que en pleno 2021, la variedad de sabores, formas y textura de galletas es extensa.  

Una de las galletas más famosas en todo el mundo es la “Chips de chocolate”. Muchos las comimos de colación cuando éramos niños y salíamos a recreo, o le sacábamos indiscriminadamente a alguien que nos ofrecía. 

Estos son algunos canastos ideales para hacer un picnic y que incluyen las señaladas y mundialmente famosas galletas con chips de chocolate.

Las hay de mantequilla, con sabor a coco, de limón, chocolate crema, y si no me detengo aquí es probable que no termine. En fin, es el mundo ideal para los monstruos come galletas, que de vez en cuando nos entra el apetito y se nos abre un antojo, y cuando menos te lo esperas, quieres comer unas galletitas a la hora de la once, o en el trabajo o viendo alguna película, o antes de dormir como todo un fugitivo. 

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No, no, no esas galletas de internet que la gente asegura roban información sobre tus gustos en las páginas web. Entre tú y yo, si estás leyendo esto es porque sabes que quieres galletas (de las reales). El único lugar al que debes instalarle unas Cookies es a tu estómago, y darte ese gustito que seguro te mereces. Porque ya hablamos de lo mal que nos va a veces en el día, pero recuerda, es un mal día no una mala vida, y para alegrarla...¿Qué tal unas galletas?

Te dejo algunos links por si te ha entrado el instinto come galleta -guiño, guiño. 

Y, ¿cuál es tu galleta favorita?

sofia 2 marzo, 2021
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